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01/05/2005

Plaza de la Revolución José Martí

Fidel Castro.jpgLa Plaza de la Revolución José Martí, lugar de recuerdo de las grandes cosas en la historia de Cuba, con la presencia de 1 300 000 cubanos se erigió en el más gigantesco y extraordinario tribunal para juzgar la hipócrita e inmoral actitud del gobierno de los Estados Unidos, con la más clara, justa y precisa denuncia del Comandante en Jefe Fidel Castro.
Con el recuerdo del 15 de octubre de 1976, cuando Fidel en el mismo escenario pronunció la emotiva sentencia de “Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla”, el líder de la invicta Revolución selló su documentada e irrebatible intervención.
Junto a los cubanos fueron participes de las palabras del Comandante en Jefe personalidades y luchadores de más de 60 naciones, que constataron las infinitas ansias de justicia de este pueblo cuyo único pecado es existir a 90 millas del gran imperio y que lo seguirá cometiendo.
En sus palabras iniciales Fidel enumeró los numerosos desaciertos de la política norteamericana hacia Cuba, como las ridículas falacias de la guerra cibernética, la gran mentira de las armas biológicas del desquiciado John Bolton, el fracaso de la guerra ideológica a la que sometieron el país centenares de emisoras que invadieron el espacio radio electrónico, la provocación de los mercenarios holgazanes de adentro, al servicio de las maniobras de la representación estadounidense en La Habana, con la deshonesta actuación de su ejecutivo en busca de una “expulsión” diplomática, cuando realmente requería un puntapié en el trasero.
De igual han fracasado las ardides diplomáticas, las económicas que pretendían impedir el uso del dólar por parte de Cuba y que por fin terminó desterrado del país y todos los planes para evitar que nuestro pueblo alcanzara la felicidad que justificadamente disfruta hoy.
El líder cubano recordó que los Estados Unidos volvió a acudir a su grosera política de colocar a Cuba en la lista de países terroristas, porque no apoya a su gobierno gansteril y genocida.
La denuncia cubana fue demoledora, porque la misma política agresiva de hoy se usó contra Viet Nam hace 30 años y el presidente George W. Bush retomó los conceptos nazis de guerra preventiva como las aplicadas, primero en Afganistán y después en Iraq, tomando como pretexto los sucesos del 11 de septiembre de 2001.
Este mismo presidente que pregona que hoy el mundo más seguro, parece que ignora que durante el pasado año hubo más actos terroristas que en el 2003. Y quedó desnuda la verdadera intención norteamericana de agredir a Iraq, porque al caer la mentira de las armas de exterminio masivo, se reveló que era una contienda de conquista en busca de su petróleo.
Fidel citó un cable con fecha del 29 pasado, donde George W. Bush ordenaba al Departamento del Tesoro entregar una generosa cifra de dinero de fondos cubanos congelados en Estados Unidos, para satisfacer a la Fundación Nacional Cubano Americana.
Esta acción impensada fue dada por la administración en los momentos que se encuentra implicada en la embarazosa situación por la presencia del terrorista Luis Posada Carriles, que Cuba ha denunciado reiteradamente al mundo.
Inmediatamente se concentró en la acusación a ese gobierno, que mientras casi 2 000 de sus soldados han muerto en la supuesta guerra contra el terrorismo, ha dado a la luz el monstruo que lleva en sus entrañas, con un parto retrasado para la madre y el propio hijo. Precisamente un individuo entrenado por ellos para matar.
En un recordatorio histórico, Fidel señaló que entre la voladura del avión cubano en Barbados con 73 víctimas inocentes y la muerte del joven italiano Fabio Di Celmo habían transcurrido 20 años, lo que demuestra como los Estados Unidos ha estado utilizando personas de la calaña de Posada Carriles por muchos años, con ataques piratas, agresiones, guerra económica y bloqueo que han constado la vida a miles de compatriotas.
Por eso dijo que es inmoral poner a Cuba en la lista de los países terroristas cuando debía estar en el primer lugar de la lista de los agredidos por ellos.
Al ofrecer noticias de las últimas 12 horas, expuso que después de 44 días, tienen más probabilidades de encontrar a Posada Carriles los medios de prensa norteamericanos en Miami, que el gigantesco Departamento de Seguridad Interna con sus más de 180 000 agentes, 15 agencias de inteligencia excesivos presupuestos.
Leyó declaraciones de los abogados del terrorista y de sus secuaces, que dicen estar fortaleciendo en equipo de la defensa, para luchar contra la solicitud de extradición hacia Venezuela, país al que legítimamente le corresponde enjuiciarlo, ya que Cuba en su momento declinó su derecho de justicia.
Fidel volvió a enunciar su propuesta de un tribunal internacional, absolutamente imparcial y en un lugar neutral. En la administración se buscan alternativas para llevar a Posada de manera secreta al exterior, y se sabe que El Salvador se niega a recibirlo. De todas formas el Comandante en Jefe expresó que lo anterior depende del recorrido de la Dama de la Diplomacia que busca democracia y gobernabilidad (Condoleezza Rice), cuando desconocen que tres países latinoamericanos cayeron en crisis en los últimos días.
Luego de ofrecer copiosa información de la prensa del lugar donde puede estar Posada Carriles, lo que hace, quienes lo protegen no se explica como el FBI no tiene un plan y ni siquiera vigila el sitio.
La malévola frase del terrorista cuando dijo que Fabio Di Celmo al morir estaba en el lugar equivocado, en el momento equivocado, ahora se hace extensiva a él y al presidente Bush.
Una muestra ofrecida por Fidel de la hipocresía de los estadounidenses, es que mientras guardan absoluto silencio, ya se sabe que el Departamento de Seguridad de la Patria recibió una petición de asilo, que incluso Posada reconoce lo difícil de la situación porque es confeso de sus crímenes y la primera vez que lo hizo fue cuando declaró a la prensa: “Pusimos la bomba ¿y qué?”.
La única oportunidad que le queda a ese gobierno es arrestar al asesino y deportarlo a Venezuela, donde se puede hacer un juicio con todas las garantías, por la alta eficiencia de sus tribunales.
El personaje realmente no tiene importancia, su importancia se debe a que se revelará toda la hipocresía y amoralidad de un imperio por sus crímenes, que traicionan su propia de historia, cuna de valiosos hijos que murieron luchando contra el colonialismo y contra el fascismo más tarde.
Preconizó que los norteamericanos un día se unirán a sus amigos latinoamericanos para luchar por la justicia, por al verdad y por la supervivencia de nuestra especie.
“Nunca olvidaremos este acto, nunca olvidaremos a nuestros hermanos del Sur, del Centro y del Norte. Porque todos los que hablamos español y portugués aprenderemos hablar inglés, y un día los que hablan inglés aprenderán el idioma de los latinoamericanos”.
Y al final dijo a los presentes, esta manifestación ha demostrado que esta humanidad tiene ansias de justicia como lo han demostrado ustedes hoy aquí.
01/05/2005 21:15 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

17/05/2005

Allocution de Fidel Castro Ruz, président de la République de Cuba, au début de la grande marche du peuple combattant contre le terrorisme, le 17 mai 2005

Compatriotes



Le peuple cubain n’a pas cessé de lutter depuis le 10 octobre 1868, soit cent trente-sept ans, d’abord contre le colonialisme espagnol, ensuite contre la politique expansionniste et impérialiste des dirigeants étasuniens.

C’est le 1er janvier 1959 qu’il a conquis pour la première fois sa pleine souveraineté politique et qu’il a commencé à devenir vraiment le gouvernement de la nation, après avoir liquidé une tyrannie sanguinaire imposée de l’étranger. Depuis, noble et héroïque, il n’a cessé de lutter un seul jour pour défendre son droit au développement, à la justice, à la paix et à la liberté.

C’est parce qu’il s’efforce de concrétiser une aspiration aussi juste et imprescriptible que notre pays a fait l’objet de la guerre économique la plus prolongée de l’histoire et d’une campagne de terrorisme féroce qui n’a pas cessé depuis plus de quarante-cinq ans.

L’un des premiers actes de cette nature et l’un des plus sanglants a été le sabotage du bateau la Coubre dans le port de La Havane, qui a fait cent un morts et des centaines de blessés.

L’invasion de la baie des Cochons, déclenchée le 17 avril 1961 par une force militaire qu’avait organisée, entraînée et équipée le gouvernement étasunien, a été précédée d’une attaque-surprise aérienne réalisée par des bombardiers étasuniens peints aux couleurs de nos propres forces de l’air. Les envahisseurs furent transportés jusqu’à notre territoire par des unités navales étasuniennes, escortées et protégées par des bâtiments, des avions et des troupes des USA qui attendaient l’occupation d’une tête de pont par des mercenaires, pour apuyer avec la complicité de l´OEA, un gouvernement provisoire qui n´a même pas eu le temps de quitter la Floride.

Par ailleurs, dès les premiers moments de la Révolution, des groupes armés furent disséminés dans tout le pays, qui assassinèrent des paysans, des ouvriers, des enseignants et des alphabétiseurs ; qui mirent le feu à des logements et détruisirent des centres agricoles et industriels. La population et l’économie du pays furent victimes de sabotage aux produits incendiaires et à l’explosif. Nos ports, nos cargos et nos bateaux de pêche furent aussi constamment attaqués. Des installations et des personnes diplomatiques à l’étranger firent l’objet d’attaques à l’explosif et aux armes à feu. Des fonctionnaires diplomatiques furent assassinés, enlevés ou mutilés. Nos avions de passagers ont fait l’objet de sabotages, et l’un d’eux explosa en plein vol au décollage de la Barbade, le 6 octobre 1976, engloutissant tous ses passagers en mer à des centaines de mètres de profondeur.

Des vecteurs attaquant la vie des êtres humains, ou celle des animaux domestiques et des plantes destinées à l´alimentation du peuple, ont été introduits à plusieurs reprises dans notre pays.

Ces méfaits ont été mis au point par les administrations étasuniennes et par leurs services secrets, et leurs auteurs ont été entraînés par eux.

C’est précisément pour détruire la Révolution cubaine que les dirigeants des Etats-Unis ont peaufiné et développé le terrorisme, au sens le plus moderne et le plus dramatique du terme, autrement dit celui qui recourt à des moyens, à des techniques et à des explosifs très puissants et perfectionnés, et ce terrorisme n’a pas cessé un seul instant depuis maintenant quarante-cinq ans, dans l’île et hors de l’île.

Orlando Bosch et Luis Posada Carriles, les représentants les plus sinistres du terrorisme d’Etat impérialiste contre notre peuple, ont réalisé des dizaines d’actions atroces dans de nombreux pays d’Amérique, y compris aux Etats-Unis. Des milliers de Cubains ont perdu la vie et sont restés mutilés à cause de ces actes d’une lâcheté abominable.

Les institutions et les services étasuniens qui ont entraîné les terroristes d’origine cubaine ont aussi entraîné avec soin, on le sait, ceux qui ont perpétré le 11 septembre 2001 la brutale attaque contre les tours jumelles de New York au cours de laquelle des milliers d’Etasuniens ont perdu la vie.

Posada Carriles n’a pas seulement participé aux côtés d’Orlando Bosch – alors chef de la Coordination des organisations révolutionnaires unies (CORU) fondée par la CIA – à la destruction de l’avion de passagers cubain ; pendant de nombreuses années, il a organisé sans succès des dizaines d’attentats contre les plus importants dirigeants de la Révolution cubaine et fait exploser de nombreuses bombes dans des hôtels touristiques cubains, tandis que Bosch, censément fuyard de la justice étasunienne, a participé aux côtés des organes de répression d’Augusto Pinochet, à l’enlèvement et à l’assassinat d’importantes personnalités chiliennes, comme Carlos Prats et Orlando Letelier, à la disparition de nombreux militants antifascistes chiliens, à l’enlèvement et à l’assassinat de diplomates cubains. Il a ordonné depuis la prison au Vénézuela à ses sicaires des plans terroristes. Ces sinistres personnages ont toujours agi aux ordres des administrations et des services secrets des USA, ce qui explique pourquoi ils ont constamment été exonérés de toute faute et de toute peine, pourquoi le président Bush père a gracié Orlando Bosch, et pourquoi le président Bush fils tolère depuis des semaines la présence aux Etats-Unis de Posada Carriles, en violation flagrante des lois de ce pays de la part de ceux qui ont la plus grande responsabilité de protéger le peuple étasunien d’attaques terroristes.

Toutes les actions terroristes de Posada Carriles, y compris les bombes posées dans des hôtels de La Havane et les plans d’attentat contre les dirigeants, ont été financées par les administrations étasuniennes à travers la sinistre Fondation nationale cubano-américaine, créée en 1981 par Reagan et Bush. On ne saurait agir d’une façon plus sordide ni plus hypocrite.

Cette marche, je l’ai dit et je le répète, n’est pas tournée contre le peuple étasunien : il s’agit d’une marche contre le terrorisme, en faveur de la vie et de la paix de notre peuple et du peuple étasunien frère aux valeurs morales duquel nous faisons confiance.



À bas le terrorisme !

À bas les doctrines et les méthodes nazies !

À bas le génocide !

À bas le mensonge !

Vivent la solidarité, la fraternité et la paix entre les peuples !

Vive la vérité !



En avant, courageux soldats des nobles idées, qui méprisez la crainte, qui méprisez l´inmense pouvoir de l´adversaire, qui méprisez les dangers : l’humanité a soif de justice
17/05/2005 15:52 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Key address by Commander in Chief Fidel Castro Ruz, president of the Republic of Cuba,at the opening of the great combative people’s march to oppose terrorism. May 17, 2005

Fellow Cubans:



For 137 years, from October 10, 1868 until today, the Cuban people has been fighting for its independence, first against Spanish colonialism and then against the imperialist, expansionist policies of US governments.

During that period, we achieved full political sovereignty for the first time on January 1, 1959 when, after sweeping away the bloody tyranny imposed from abroad, the Cuban people began governing the nation. Since then, this noble and heroic people have not failed one single day to defend its right to development, justice, peace and liberty.

Because of this fair and unremitting aspiration, our people have been subject to the longest economic war in history and to a pervasive, ferocious campaign of terrorism which has lasted more than 45 years.

One of the first and bloodiest of such acts was the bombing of the ship La Coubre in the Havana harbor killing 101 people and wounding hundreds more.

The April 17, 1961 Bay of Pigs invasion by a military force, organized, trained and equipped by the US government, was preceded by a surprise, treacherous air strike dealt by US bombers, with the Cuban air force insignia painted on them. The invading troops were brought to Cuba escorted, guarded and accompanied by US naval and air units and troops, which would wait for the mercenaries to establish a beachhead and then, with the complicity of the OAS, support a provisional government that did not even have the time to take off from a Florida airport.

Similarly, from the very first years of our triumph, armed groups were spread throughout the length and breadth of our land killing farmers, workers, teachers and literacy teachers, burning houses and destroying agricultural and industrial facilities. Acts of sabotage with white phosphorous and explosives were carried out against our country’s population and economy. Our ports, merchant and fishing ships were subject to constant attacks. Diplomatic legations and personnel abroad were the targets of attacks with explosives and fire arms.

Diplomats were killed, vanished or maimed. Passenger planes were blown up before they took off or in midair like the Barbados airliner on October 6, 1976, full of passengers whose remains lie beyond recovery on the bottom of the sea, hundreds of meters deep.

More than once, diseases affecting the life of human beings or that of domestic animals and plants necessary to provide food for the people were introduced into our country.

These acts were devised by US governments and their special services, and perpetrated by individuals trained by these.

The most up-to-date and dramatic conception of terrorism involving sophisticated techniques and high powered explosives was created and developed by US governments to destroy our revolution. Such terrorism has continued unrelenting, both inside and outside Cuba, for more than four decades.

Orlando Bosch and Posada Carriles, the most bloodthirsty exponents of the imperialists terrorism against our country, committed dozens of atrocious acts in numerous countries of this hemisphere, including the territory of the United States. Thousands of Cubans either lost their lives or were maimed as a result of these cowardly, loathsome acts.

The same US agencies and services which trained Cuban-born terrorists also carefully trained, as is common knowledge, those who organized the brutal attack on New York’s Twin Towers on September 11, 2001 in which some thousands of Americans lost their lives.

Posada Carriles, together with Orlando Bosch, —who was then the boss of the CORU, a CIA-created organization— was not only involved in destroying the Cubana airliner but for many years since then has organized dozens of attempts to assassinate the Cuban Revolution’s top leadership and was behind the numerous bombs that exploded in Cuban tourist hotels.

Meanwhile, Orlando Bosch, apparently a fugitive from US authorities, worked in conjunction with Augusto Pinochet's repressive forces to kidnap and murder well-known Chileans like Carlos Prats and Orlando Letelier, and to arrange the disappearance of numerous anti-fascist fighters in Chile as well as the kidnapping and death of Cuban diplomats. From his prison in Venezuela, he ordered his hired assassins to execute terrorist plans.

Such sinister characters always took orders from US governments and their special services; however, they have been illegally relieved of all charges and punishment. That is the case of the pardon granted to Orlando Bosch by President George Bush, sr. Likewise, the current US President has tolerated the presence of Posada Carriles on US soil for weeks in what constitutes a flagrant violation of that country’s own laws by those with the highest responsibility for protecting the US people from terrorist attacks.

All of Posada Carriles terrorist activities, including the bombs in Havana hotels and the assassination plans, were financed by US governments through the notoriously famous Cuban American National Foundation, from the time of its inception by Reagan and Bush in 1981. Never have people behaved with so much dishonesty and hypocrisy.

This is not a march against the people of the United States. As we have said before, and we insist here today, this is a march against terrorism and in favor of our people’s life and peace as well as that of our American brothers and sisters in whose ethical values we trust.

Down with terrorism!

Down with Nazi doctrines and methods!

Down with genocide!

Long live solidarity, fraternity and peace among the peoples!

Long live truth!

Let’s go forward, brave defenders of noble ideas, despising fear and the enormous power of the adversary, despising dangers; humanity yearns for justice!
17/05/2005 16:12 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Palabras del Presidente de la República de Cuba, Fidel Castro Ruz, al inicio de la gran Marcha del Pueblo Combatiente contra el Terrorismo, el 17 de mayo de 2005

f-marcha-malecon.jpgCompatriotas:



Desde el 10 de octubre de 1868 hasta hoy el pueblo de Cuba ha venido luchando por su independencia durante 137 años, frente al colonialismo español primero y a la política expansionista e imperialista de los gobernantes de Estados Unidos después.

Dentro de ese período, el primero de enero de 1959 alcanzamos por primera vez la plena soberanía política. El gobierno de la nación comenzó a ser ejercido plenamente por el propio pueblo cubano, que barrió la sangrienta tiranía impuesta desde el exterior. Desde entonces este noble y heroico pueblo no ha cesado de luchar un solo día defendiendo su derecho al desarrollo, la justicia, la paz y la libertad.

Por tan justa e irrenunciable aspiración, nuestro país ha sido objeto de la más prolongada guerra económica de la historia y de una incesante y feroz campaña de terrorismo que dura ya más de 45 años.

Uno de los primeros y más cruentos actos de esta índole fue la voladura del vapor La Coubre en el puerto de La Habana, que costó 101 vidas y centenares de heridos.

La invasión de Bahía de Cochinos el 17 de abril de 1961 por una fuerza militar organizada, entrenada y equipada por el gobierno de Estados Unidos, fue precedida por un ataque aéreo sorpresivo y traicionero, con aviones de bombardeo norteamericanos que portaban insignias de la Fuerza Aérea cubana. La tropa invasora se trasladó hasta nuestro territorio escoltada, custodiada y acompañada por unidades navales, aéreas y tropas de Estados Unidos que esperaban una cabeza de playa para desembarcar en poder de los mercenarios, para apoyar con la complicidad de la OEA un gobierno provisional que no tuvo ni siquiera tiempo para despegar de un aeropuerto en la Florida.

A su vez, desde los primeros años del triunfo, a lo largo y ancho del territorio nacional fueron diseminados grupos armados, que asesinaron a campesinos, obreros, maestros y alfabetizadores; quemaron viviendas y destruyeron centros agrícolas e industriales. Actos de sabotaje con fósforo vivo y explosivos se emplearon contra la población y la economía del país. Nuestros puertos, buques mercantes y pesqueros fueron objeto de constantes ataques. Instalaciones y personal diplomático en el exterior del país fueron víctimas de ataques con explosivos y armas de fuego. Funcionarios diplomáticos resultaron muertos, desaparecidos o mutilados. Aviones de pasajeros fueron hechos estallar antes del despegue o en pleno vuelo, como el de Barbados, el 6 de octubre de 1976, repleto de pasajeros, cuyos restos irrecuperables fueron a parar al fondo del mar, a cientos de metros de profundidad.

Enfermedades que afectaban ala vida de seres humanos, o la de animales domésticos y plantas destinadas al sustento del pueblo, fueron introducidas más de una vez en nuestro país.

Estas acciones fueron ideadas por los gobiernos y los servicios especiales de Estados Unidos, y sus autores entrenados por ellos.

El terrorismo en el más moderno y dramático concepto, con el apoyo de sofisticados medios técnicos y explosivos de gran potencia, fue creado y desarrollado por los propios gobernantes de Estados Unidos para destruir a nuestra Revolución, y no ha cesado un instante durante más de cuatro décadas, dentro y fuera de la Isla.

Orlando Bosch y Posada Carriles, los más sanguinarios exponentes del terrorismo imperialista contra nuestro pueblo, realizaron decenas de atroces acciones en numerosos países del hemisferio, incluido el territorio de Estados Unidos. Miles de cubanos perdieron la vida o quedaron mutilados como consecuencia de estas cobardes y abominables acciones.

Las mismas instituciones y servicios norteamericanos que entrenaron a los terroristas de origen cubano, entrenaron esmeradamente también, como es conocido, a los que organizaron el brutal ataque a las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre del 2001, en el que varios miles de norteamericanos perdieron la vida.

Posada Carriles no solo participó junto a Orlando Bosch ―entonces jefe del CORU, organización creada por la CIA― en la destrucción del avión de Cubana, sino que después, durante muchos años, organizó decenas de planes de atentados contra la vida de los más altos dirigentes de la Revolución Cubana, e hizo estallar numerosas bombas en hoteles de turismo en Cuba, mientras Orlando Bosch, aparentemente prófugo de las autoridades norteamericanas, fue partícipe, junto a los cuerpos represivos de Augusto Pinochet, en el secuestro y el asesinato de importantes personalidades chilenas, como Carlos Prats y Orlando Letelier, o la desaparición de numerosos luchadores contra el fascismo en Chile, e incluso el secuestro y la muerte de diplomáticos cubanos. Desde la propia prisión en Venezuela ordenó a sus sicarios la realización de planes terroristas. Tan tenebrosos personajes actuaron siempre bajo las órdenes de los gobiernos y los servicios especiales de Estados Unidos, o eran (y han sido) ilegalmente exonerados de todo cargo y castigo, como es el caso del perdón otorgadodado a Bosch por el presidente George Bush (padre), o tolerada su presencia durante semanas enteras en territorio norteamericano, como ha hecho el actual Presidente de Estados Unidos con Posada Carriles, lo cual constituye una flagrante violación de las propias leyes del país por parte de quienes tienen la máxima responsabilidad de proteger al pueblo norteamericano de ataques terroristas.

Todos los actos terroristas de Posada Carriles, incluidos las bombas en los hoteles de turismo de La Habana y los planes de atentados, fueron financiados por los gobiernos de Estados Unidos a través de la tristemente célebre Fundación Nacional Cubano Americana, desde que fue creada por Reagan y Bush en 1981. Jamás se actuó con tanto engaño e hipocresía.

Esta no es una marcha contra el pueblo de Estados Unidos, como hemos dicho antes y lo reiteramos hoy; es una marcha contra el terrorismo, a favor de la vida y de la paz de nuestro pueblo y del pueblo hermano de Estados Unidos, en cuyos valores éticos confiamos.



¡Abajo el terrorismo!



¡Abajo las doctrinas y los métodos nazis!



¡Abajo el genocidio!



¡Abajo las mentiras!



¡Vivan la solidaridad, y la hermandad y la paz entre los pueblos!



¡Abajo las mentiras!



¡Viva la verdad!



¡Adelante, valientes soldados de nobles ideas, despreciando el temor, despreciando el inmenso poder del adversario, despreciando peligros, que la humanidad tiene ansias de justicia!
17/05/2005 16:21 Enlace permanente. Hay 2 comentarios.




Verbo Ardiente: la bitácora de David

Esta es la bitácora de David:Intercambio opiniones, aunque sean de uso. Promuevo la polémica pero en lenguaje respetuoso; soy tolerante, pero digo las verdaderas más hirientes de la forma más amable. La defensa de Cuba es mi propósito, si acepta los requisitos lo invito a este espacio.

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